Posibles Diagnósticos

En Centro Óptico La IluVisión ofrecemos la mejor solución para cada caso. Para ello, necesitamos hacerte una revisión visual (pide cita). A partir de ese momento, te podremos explicar de manera sencilla el motivo de tus síntomas y ofrecerte desde unos consejos básicos para reducir dichas molestias, hasta la corrección visual que mejor se adapte a ti y a tu ritmo de vida.

Los diagnósticos optométricos más habituales son:

MIOPÍA

MIOPÍA

MIOPÍA

Un ojo miope se define como un ojo más grande de lo habitual, por lo que la proyección de las imágenes que ve, se forman delante de la retina. Por este motivo, los ojos miopes ven borrosas las imágenes lejanas.

HIPERMETROPÍA

Hipermetropía

HIPERMETROPÍA

Los ojos hipermétropes son, en cambio, más pequeños de lo normal, por lo que las imágenes se proyectan detrás de la retina. Debido a ello, los ojos hipermétropes ven borrosas las imágenes que están cerca.

Sin embargo, hay casos en los que si la hipermetropía es muy baja y/o el ojo es muy joven, pueden conseguir enfocar realizando un trabajo extra de acomodación. Esto puede provocar dolores de cabeza en períodos largos de trabajo con ordenador o lectura.

 

ASTIGMATISMO

ASTIGMATISMO

ASTIGMATISMO

Generalmente en este caso nos encontramos con ojos que no son esféricos completamente, sino que tienen una forma más ovalada, similar a la forma de un balón de rugby. Debido a esto, las imágenes se proyectan en diferentes puntos, que pueden ser delante, detrás o sobre la retina. De este modo, las imágenes tienden a verse como con sombra, dobles o alargadas; y afectan tanto en distancias lejanas como cercanas.

Por otro lado, al igual que la hipermetropía, si la cantidad de astigmatismo es baja y/o el ojo es joven, consigue acomodar para enfocar realizando un trabajo extra que nos puede llevar a dolor de cabeza y otros síntomas, tras largas horas usando la vista en ordenador o lectura, por ejemplo.

PRESBICIA

PRESBICIA

PRESBICIA O VISTA CANSADA

La vista cansada suele empezar a manifestarse entre los 40-45 años. La causa es, simplemente, la pérdida de flexibilidad que tiene el cristalino para enfocar objetos que están cerca, como un libro, el ordenador o el móvil.

Por ello, es muy común que en esa etapa, empecemos a necesitar alejar los objetos cercanos, para verlos con nitidez.